Brasil cayó por 2-1 ante Noruega en los octavos del Mundial el 2026-1-2, y Erling Haaland fue el hombre decisivo. Marcó dos veces, en los minutos 79 y 90, y cerró el choque con una valoración de 9/10. Brasil tuvo también su oportunidad para cambiar el guion del partido cuando Bruno Guimarães falló un penalti en el minuto 14.

Noruega mandó en la zona ancha

Los goles de Haaland fueron la culminación de un partido que Noruega gobernó desde el centro del campo. Martin Ødegaard completó 109 pases y Sander Berge llegó a 118, un nivel de seguridad que mantuvo a Brasil persiguiendo el encuentro en lugar de construir su propia presión. Haaland también firmó 3 disparos entre los 4 intentos, que es, por lo general, lo que ocurre cuando recibe el apoyo suficiente a su alrededor.

El doble pivote de Brasil lo formaron Casemiro y Bruno Guimarães, con Neymar en el banquillo antes de entrar. Esa estructura inicial no dio a Brasil demasiado control entre líneas, y el penalti errado no hizo más que agravar el problema. Bruno Guimarães acabó con una valoración de 6/10, mientras que Casemiro fue el centrocampista brasileño mejor puntuado con 7,2.

Las decisiones de Ancelotti quedaron bajo la lupa

Carlo Ancelotti dijo: "No creo que esto sea el final. Creo que es el inicio de un nuevo ciclo". También admitió que Brasil solo tenía cinco centrocampistas en la convocatoria y, más tarde, calificó esa situación como un fallo serio. Wesley se lesionó en el último partido de preparación y fue sustituido por Éderson, lo que dejó al grupo más corto de lo que debería haber sido.

El debate sobre la convocatoria no es difícil de entender viendo el partido. Brasil salió con un 4-4-2 y luego tuvo que agarrarse a Neymar desde el banquillo para intentar cambiar el ritmo. Lucas Paquetá ya se había lesionado en la ronda anterior ante Japón, así que la nómina de centrocampistas llegó al saque inicial muy mermada. Noruega no necesitó nada estruendoso para dejarlo al descubierto: le bastaron paciencia, pase y dos remates tardíos de Haaland.

Es el tipo de derrota que convierte una reconstrucción en algo más complejo de lo que le gustaría al entrenador. Ancelotti aún puede señalar avances en el tramo largo del camino, pero Brasil vs Noruega mostró lo rápido que puede desaparecer el control cuando el centro del campo está corto de efectivos y el partido se gira en contra.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →