Celtic y Rangers han recurrido la orden de la FA escocesa para que sus próximos partidos de Copa de Escocia como locales se disputen a puerta cerrada, después de los altercados en Ibrox. La vista del recurso está fijada para el 26 de octubre. El foco, por desgracia, sigue puesto en el castigo más que en el fútbol, sobre todo después de que Police Scotland detuviera a 43 personas y de que una revisión independiente advirtiera de que se evitó por muy poco algo muchísimo peor.
La sanción que ambos clubes combaten
La pelea disciplinaria ya se sitúa por encima del propio resultado. Ambos clubes impugnan el mismo castigo, con la FA escocesa obligando a cada uno a disputar su próximo partido de Copa de Escocia en casa sin público.
La postura del Celtic ya quedó clara, con el club citado por skysports.com afirmando que estaba "impactado" por la decisión y que la consideraba una "sanción desproporcionada". Los Rangers también han presentado recurso, algo llamativo dado lo poco que suelen coincidir ambos en cualquier asunto del Old Firm.
La fecha de la vista importa porque esto no se ha resuelto ni rápido ni en silencio. El 26 de octubre es ahora la jornada clave del caso y la sanción no ha desaparecido mientras tanto.
También hay contexto futbolístico, aunque aquí pase a un segundo plano. El Celtic manda en la Premiership con 18 puntos en 7 partidos, mientras que los Rangers son segundos con 16 puntos en 7. Los Rangers encadenan 5 victorias seguidas en liga, y el Celtic suma 4 triunfos en sus últimos 5 partidos, así que ninguno llega a este proceso desde una posición de debilidad doméstica.
La advertencia del informe sobre lo que casi ocurre
El dato más contundente del caso sigue siendo la revisión independiente de Mark Blackbourne. Citado por skysports.com, Blackbourne utilizó la palabra "aplastante" y también advirtió de "violencia que podía costar vidas".
Ese lenguaje es durísimo y resulta difícil apartarlo cuando se compara con el número de arrestos y con la secuencia de hechos descrita en el informe. El texto decía: "Los ultras del Celtic fueron los primeros en entrar en el césped en señal de júbilo, con otros siguiendo su ejemplo".
También establecía una distinción en la manera en que se movieron los dos grupos, aunque seguía apuntando a peligro desde ambos frentes. Blackbourne escribió: "En contraste, el movimiento de Union Bears hacia la pista y en dirección al césped fue reactivo, confrontativo y abiertamente amenazante. En ambos casos, la proximidad de estos grupos a la superficie de juego aumentó de forma material la probabilidad de una irrupción masiva y contribuyó a la rápida escalada del desorden".
De ahí que la sanción a puerta cerrada tenga una base real, aunque a ambos clubes les disguste. Una revisión que describe un riesgo real de aplastamiento y violencia potencialmente mortal le da a la FA escocesa un fundamento serio de seguridad para actuar.
El informe fue más allá. Señaló que la invasión del césped posterior al partido por parte de varios centenares de aficionados del Celtic fue "totalmente injustificable" y que provocó una respuesta hostil inmediata desde sectores de la afición local, que forzaron el paso entre los stewards y la policía para llegar al césped. Blackbourne también dijo que una descripción policial del riesgo seguía siendo "profundamente inquietante para el fútbol escocés" y que exigía "la máxima atención por parte de todos los responsables del gobierno de la seguridad en los grandes partidos de fútbol en Escocia".
Los detalles del partido y lo que viene ahora
Hay un punto que sigue siendo necesario dejar claro entre tanto ruido alrededor del caso. El Celtic superó aquella eliminatoria de cuartos de final de la Copa de Escocia después de empatar sin goles en Ibrox y ganar 4-2 en la tanda de penaltis ante los Rangers. No fue una victoria por 4-2 en tiempo reglamentario.
El contexto de la grada ayuda a entender por qué la revisión mostró tanta preocupación. Hubo alrededor de 7.500 aficionados visitantes en aquel partido, frente a unos 2.500 en el encuentro liguero entre Rangers y Celtic de la semana anterior. Después, los Rangers asignaron solo 300 entradas al Celtic para su partido de Copa de la Liga en Ibrox este mes, otra señal de hasta qué punto el terremoto ha golpeado la planificación de los encuentros.
Ambos clubes esperan ya al 26 de octubre, cuando se escuchará el recurso contra la sanción a puerta cerrada.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Celtic y Rangers recurren la sanción de la FA escocesa?
Ambos clubes han recurrido después de ser obligados a jugar sus próximos partidos de Copa de Escocia como locales a puerta cerrada tras los altercados en Ibrox. La vista del recurso está fijada para el 26 de octubre, con una sanción ligada al desorden y no a una condena penal.
¿Qué dijo el informe de Mark Blackbourne sobre el caos del Old Firm en Ibrox?
El informe independiente liderado por Mark Blackbourne advirtió que se estuvo a un paso de una violencia aplastante y potencialmente mortal. Señaló que los aficionados del Celtic fueron los primeros en saltar al césped, mientras que el movimiento de los seguidores de los Rangers hacia el césped fue reactivo, confrontativo y abiertamente amenazante.
¿Qué gravedad tuvieron los incidentes tras el partido de Copa de Escocia?
Police Scotland detuvo a 43 personas después de lo ocurrido en Ibrox. El informe de Blackbourne describió la invasión del césped por varios centenares de aficionados del Celtic como totalmente injustificable y afirmó que la proximidad de ambos grupos al terreno de juego aumentó el riesgo de una irrupción masiva.
¿Ganó el Celtic al Rangers 4-2 en el tiempo reglamentario en ese partido?
No. El partido terminó sin goles en Ibrox antes de que el Celtic avanzara tras imponerse 4-2 en la tanda de penaltis. Ese detalle es clave porque algunas versiones confunden el marcador, pero el resultado confirmado fue empate y posterior victoria en los penaltis.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →




