Kai Havertz dio al Arsenal una prueba inmediata de que la decisión más valiente de Mikel Arteta no era ninguna temeridad. Apostó por él por delante de Viktor Gyokeres, marcó a los siete minutos de la final de Champions y le regaló al Arsenal un arranque perfecto. El dolor para los gunners es que la jugada funcionó —al menos en ese instante— y aun así acabaron la noche derrotados por el Paris Saint Germain en los penaltis.
Por qué Arteta se la jugó con Havertz
Arteta tomó la gran decisión de la noche antes de que rodara el balón. Dio la titularidad a Havertz por delante de Gyokeres, pese a que el sueco llegaba a la final como una alternativa seria y como el fichaje ofensivo de mayor impacto del verano.
La lógica del técnico era bastante clara. En palabras a football.london, explicó: "Era muy difícil porque ambos aportan cosas distintas, pero con el partido que esperamos, creemos que esta es la decisión correcta y luego tenemos tiempo para meter a Viktor en cualquier momento."
La explicación empezó a parecer sensata casi de inmediato. Havertz golpeó a los siete minutos y ese gol temprano convirtió una elección discutida en algo que el Arsenal pudo abrazar durante muchos tramos de la noche.
Aquí es donde conviene poner un poco de orden en el debate. Que Havertz marcara pronto no significa que Arteta acertara en todos los frentes de su discusión sobre los delanteros. Pero sí deja claro que el plan específico para la final quedó validado. El Arsenal consiguió exactamente el arranque que buscaba con el jugador elegido para liderar la línea.
También había argumentos para Gyokeres. Su valoración de 6,75 en la Champions esta temporada demuestra que no era un simple recurso testimonial en el banquillo. Pero los propios números europeos de Havertz daban a Arteta una base futbolística sólida para sostenerle. Cerró la campaña con una valoración de 7,33 en Champions, mejor que su 6,63 en la Premier League, lo que sugiere que en Europa aparecía su mejor versión.
Thierry Henry resumió bien el atractivo de Havertz cuando le dijo a goal.com: "Tiene ese don para marcar goles importantes. Presiona sin descanso y lee el partido de manera excepcional gracias a su gran inteligencia futbolística. Usa la cabeza, así que puede adaptarse a varias posiciones. Ojalá Havertz pueda mantenerse ahora libre de lesiones, por una vez."
Y eso en una final pesa muchísimo. Los entrenadores suelen fiarse de los futbolistas que resuelven varios problemas a la vez, y Arteta dejó claro que Havertz le ofrecía más flexibilidad dentro del plan que Gyokeres de salida.
Lo que dice la temporada de Havertz sobre la decisión
El gol de la final llegó al final de una temporada rota para Havertz, lo que hace más comprensible la decisión y más amarga la derrota para el Arsenal. Se perdió los seis primeros partidos de Champions por lesión, pero aun así terminó la competición con 4 goles y 1 asistencia en 6 apariciones.
No son números vacíos. Reflejan a un jugador que dejó una huella real en Europa cada vez que estuvo disponible, aunque su curso nunca terminara de asentarse en una continuidad limpia.
En 25 apariciones oficiales con Arsenal, Havertz aportó ocho goles y cinco asistencias. No es el perfil de un jugador llevado a una final por sentimentalismo. Es el perfil de un futbolista en el que Arteta podía confiar razonablemente, sobre todo en un partido en el que el movimiento, la presión y la inteligencia posicional valían tanto como el remate dentro del área.
Havertz también ha hablado sin rodeos de lo duro que fue el curso a nivel físico. En una charla con standard.co.uk, dijo: "Las lesiones siempre son malas —y para mí lo fueron. Pero ahora mismo solo estoy feliz de haber vuelto. Me siento increíble y espero poder ayudar también al equipo."
Hay otra frase suya que ayuda a entender el contexto emocional más grande. Al recordar la derrota anterior ante Manchester City en la final de la Carabao Cup, comentó a standard.co.uk: "Creo que una de las grandes fue la final de la Carabao Cup, cuando perdimos contra el City. Fue un momento en el que sentimos que podíamos hacerlo mucho mejor y que había muchísimo más en este equipo, y todos necesitaban levantar el ánimo. Luego llegó el parón internacional y nos dijimos que teníamos que volver más fuertes. A partir de ese momento, las cosas cambiaron un poco y fuimos más exitosos. Para mí, fue un momento muy importante. Siempre te frustras cuando pierdes finales, así que volver de eso y ganar la liga así es fantástico."
Eso debe leerse como la visión de Havertz, no como una explicación perfecta de todo lo que vino después, pero sí encaja con la sensación de este grupo. El Arsenal lleva tiempo oliendo a algo grande. Sigue pareciendo un conjunto que carga con fe y con cicatrices en los partidos más grandes.
Por qué el final sigue doliendo al Arsenal
La final no se puede reducir a una sola decisión ni a un único penalti fallado. El Arsenal se puso por delante, y a eso se le puede añadir un dato casi maldito: los 11 equipos anteriores que habían mandado en una final de Champions terminaron levantando el trofeo.
Sin embargo, el acta del partido también deja claro que el encuentro se volvió mucho más enrevesado de lo que sugería el remate inicial de Havertz. El único disparo entre los tres palos del Arsenal fue precisamente el gol del alemán, lo que dice bastante de lo poco que lograron controlar a medida que avanzaba el choque.
Cuando llegó la tanda, la presión cayó sobre jugadores que normalmente inspiran confianza. Eberechi Eze falló el segundo penalti del Arsenal. David Raya respondió después con una parada a Nuno Mendes para mantener con vida a los suyos. Pero tras llegar a 3-3, Gabriel mandó por encima del larguero el último lanzamiento del Arsenal.
El fallo de Gabriel será la imagen que muchos recuerden porque llegó después de dejarse el alma durante 120 minutos. Así son muchas finales. El jugador que lo da todo puede terminar quedándose con el instante más feo.
Y eso es lo que hace tan incómoda de valorar esta derrota para el Arsenal. La gran apuesta de Arteta salió bien al instante. Havertz puso el gol temprano que quería el entrenador. Pero las finales rara vez se ganan con una sola decisión acertada, y la noche de los londinenses terminó en una tanda que no supieron rematar.
La conclusión más importante no es si Arteta acertó o no de forma absoluta. Es que Arsenal obtuvo la respuesta inmediata que buscaba de Kai Havertz, y aun así acabó dejando que la final se deslizara hacia unos penaltis que no pudo cerrar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Mikel Arteta eligió a Kai Havertz por delante de Viktor Gyokeres en la final de Champions?
Arteta explicó que la decisión respondía al partido que esperaba y a las distintas virtudes que ofrecía Havertz. Además, quería tener la opción de meter después a Gyokeres. La apuesta quedó refrendada enseguida cuando Havertz marcó en el minuto 7, aunque luego el encuentro se le escapara al Arsenal en los penaltis.
¿Rindió bien Kai Havertz en la Champions esta temporada pese a las lesiones?
Sí. Havertz disputó 6 partidos de Champions, marcó 4 goles y repartió 1 asistencia. Además, firmó una valoración de 7,33 en la Champions, superior a su 6,63 en la Premier League. Eso refuerza la idea de que en Europa elevó el nivel cuando estuvo disponible.
¿Fue claramente acertada la elección de Havertz por delante de Viktor Gyokeres para la final del Arsenal?
Lo que dejó la final apunta a que sí, al menos en este partido. Gyokeres era una alternativa seria y su presencia en el banquillo pesó en la cabeza de Arteta, pero Havertz marcó en el minuto 7 y justificó esa decisión concreta. Eso no zanja el debate general entre ambos, pero sí respalda la apuesta del técnico en la noche grande.
¿Cómo perdió el Arsenal la final de Champions tras ponerse por delante?
La noche del Arsenal se decidió por más de una acción. Havertz les dio el arranque perfecto, pero el partido acabó en una tanda de penaltis. Eberechi Eze falló el segundo lanzamiento del Arsenal, David Raya mantuvo con vida al conjunto londinense con una parada a Nuno Mendes y después Gabriel mandó fuera el último lanzamiento de los gunners con la tanda ya en 3-3.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →



