Marruecos encara el duelo con Brasil con dos bajas de última hora y un problema mucho más grande flotando sobre el conjunto. Nayef Aguerd y Abdessamad Ezzalzouli se caen antes del estreno, pero el punto de Andy Brassell era claro: la verdadera prueba está en cómo maneja este grupo el golpe emocional de la AFCON, tanto o más que las ausencias en sí.
El reciente historial de Marruecos en los grandes torneos explica por qué las expectativas están por las nubes. Ganaron 3 de sus últimos 5 partidos del Mundial, con triunfos ante Bélgica, Canadá y Portugal, y se convirtieron en la primera nación africana en alcanzar las semifinales de la Copa del Mundo en 2022. Ese listón marcó el tono con el que este bloque es juzgado ahora.
El lastre de la AFCON forma parte del problema
Brassell fue tajante al respecto. "Hay una enorme cuestión sobre cómo va a reaccionar Marruecos a la AFCON, de verdad, porque, claro, son los campeones de la AFCON entre comillas", dijo. Y añadió: "Les han dado el título por los tribunales, pero no lo ganaron en la final de verdad, ¿o sí?"
Ese telón de fondo incómodo importa porque el conjunto sigue intentando resetearse antes de un estreno durísimo. Marruecos recibió el botín de la AFCON 2025 tras una victoria por incomparecencia cuando Senegal se plantó por una decisión tardía sobre un penalti. La lectura de Brassell era que, con el talento que tienen, al menos deben llegar a las eliminatorias.
Las lesiones golpean de inmediato
El daño práctico es directo. Aguerd no ha jugado con Marseille desde el 4 de marzo tras una operación de ingle, mientras que Ezzalzouli cayó lesionado en un choque con su compañero Chadi Riad durante el 1-1 de Marruecos ante Noruega. Marruecos ya ha sustituido a Aguerd por Marwane Saadane y a Ezzalzouli por Amine Sbai antes del estreno frente a Brasil.
La ausencia de Ezzalzouli destaca especialmente porque su temporada a nivel de club ha sido productiva. Cerró el curso con 28 aportaciones de gol para Real Betis, repartidas en 15 goles y 13 asistencias, en 43 partidos. Perder ese caudal ofensivo a estas alturas le quita parte del filo directo al ataque marroquí.
Brasil, por su parte, sigue llegando con un bagaje de torneo que complica aún más la tarea. Ganó 4 de sus últimos 5 partidos del Mundial, con la única derrota frente a Camerún.
Marruecos ha demostrado que puede competir a este nivel, pero el estreno ante Brasil plantea ahora una pregunta ligeramente distinta. Tiene que gestionar las lesiones, el ruido alrededor de la AFCON y el peso de las expectativas antes de que empiece el partido —y luego hacer la parte futbolística frente a Brasil vs Marruecos.
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