Arsenal fichó a Martín Zubimendi procedente de la Real Sociedad el pasado verano en una operación valorada en algo más que su cláusula de rescisión de 51 millones de libras. Disputó 57 partidos en todas las competiciones la pasada campaña, y Arsenal conquistó la Premier League y alcanzó la final de la Champions con él en la ecuación. Ahora la historia ha pasado del uso al valor, y del valor a si su puesto sigue estando blindado.
La advertencia de Carragher sobre Zubimendi
Jamie Carragher no dejó mucho margen para la duda. Hablando con metro.co.uk, dijo: "¿Crees que allí se le ha acabado el ciclo a Zubimendi? En términos de ser lo que se suponía que iba a ser cuando lo ficharon. Se suponía que debía llegar y ser ese controlador. No le veo recuperando nunca ahora ese sitio".
Esa frase cala hondo porque Zubimendi fue fichado para controlar los partidos, pero perdió su sitio en el tramo decisivo y se quedó fuera de la final de la Champions ante el PSG. Sus números recientes tampoco ayudan a defender una vuelta automática. En sus 5 partidos más recientes, tocó fondo con 21 minutos, y su última valoración registrada en ese tramo fue de 6,6.
Bruno Guimarães forma parte de por qué el panorama pinta ahora de otra manera. Su valoración esta temporada es de 7,11, y suma 4 contribuciones de gol en el cómputo de su campaña. Eso deja al Arsenal con una opción en la medular que produce más de manera directa, mientras Zubimendi sigue intentando demostrar que debe seguir siendo la primera opción para el rol para el que fue fichado.
La etiqueta de precio del Arsenal y los pretendientes al acecho
La otra pata de este asunto es el mercado. Según se informa, el Arsenal no está dispuesto a vender a Zubimendi por menos de 90 millones de euros (77 millones de libras), mientras que Chelsea y Real Madrid figuran entre los clubes interesados.
Eso no significa que una venta sea inminente. Sí significa que el Arsenal ha convertido una cuestión incómoda de plantilla en un pulso serio de valoración, y eso suele atraer miradas. Zubimendi apenas lleva un año en un movimiento que costó más que su cláusula de rescisión, pero el precio que pide el club sugiere que están abiertos a la idea de que su rol ya no está fijado.
El siguiente movimiento le corresponde al Arsenal, y la próxima decisión de once dirá mucho más que el ruido alrededor de la etiqueta de precio. Si Zubimendi vuelve al equipo, la advertencia de Carragher sonará pasada de rosca. Si se queda fuera otra vez, el club habrá dejado muy clara su postura sobre la jerarquía en la medular.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →




