Achraf Hakimi llegó al partido de Marruecos contra Scotland después de que un tribunal de apelación francés confirmara que deberá ir a juicio. Aun así, jugó 96 minutos en el 1-0 de Morocco en el Mundial ante Scotland, pero el fútbol fue solo una parte del relato. La afición escocesa le abucheó cada vez que tocó el balón, y Marruecos mostró su apoyo de inmediato y sin rodeos.

Marruecos dejó clara su postura

Mohamed Ouahbi no sonó ni por asomo dispuesto a dejar margen para la duda. “Hakimi estuvo extraordinario, así que estamos muy tranquilos”, dijo. “No tenemos que decir nada -- estamos con él”. Añadió además que la plantilla respalda a su capitán, y lo presentó como algo importante tanto para los jugadores como para los 44 millones de marroquíes que siguen al conjunto.

Esa respuesta importa porque llegó tras una jornada durísima para Hakimi fuera del césped. El tribunal de apelación de Versalles señaló que debe ser formalmente acusado de violación, y la confirmación judicial llegó horas antes de que Marruecos se midiera a Escocia. El respaldo público de Marruecos fue inmediato, y Ouahbi no se escondió tras un lenguaje prudente.

Las palabras del propio Hakimi fueron todavía más directas. “A veces tengo la sensación de que me he convertido en un blanco fácil”, dijo. “Llevo esperando el juicio desde el primer día. Y lo espero ahora con impaciencia. Por fin, podré hablar”.

El fútbol no desapareció

La reacción del público fue hostil durante todo el encuentro, pero Hakimi terminó el partido y contribuyó al triunfo de Marruecos. Fue pitado por miembros de la Tartan Army en cada contacto con el balón, pero completó los 96 minutos y hizo lo suficiente para mantener a los suyos bajo control.

Sus números no fueron deslumbrantes, pero sí sólidos. Hakimi firmó una valoración de 6,6, tiró 2 veces y dio 1 pase clave. Además, ganó 3 de 7 duelos, un balance respetable en un partido en el que el ruido alrededor de su figura nunca desapareció.

El resultado de Marruecos también dio a la noche un aroma futbolístico imposible de ignorar. Son líderes del Grupo C con 4 puntos en 2 partidos, así que el triunfo sobre Escocia tuvo mucho más peso que la mera reacción en torno a Hakimi.

El proceso judicial sigue sin resolverse y todavía no hay fecha para el juicio. Lo que ocurrió en Glasgow fue más sencillo: Marruecos cerró filas con su capitán, Hakimi siguió jugando y el siguiente paso ya pertenece a los tribunales, no al terreno de juego.

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