Virgil van Dijk y Ronald Koeman salieron al paso de la idea de que los Países Bajos se echaron demasiado atrás después de ponerse por delante ante Japón. El partido terminó 2-2, con Daichi Kamada firmando el empate a un minuto del tiempo reglamentario después de que Van Dijk adelantara a Netherlands con un cabezazo que entró con ayuda del poste.
Por qué Van Dijk y Koeman se mostraron cómodos con el planteamiento
Van Dijk aseguró que el problema no fue que los Países Bajos dejaran de intentar jugar. “Era difícil jugar entre líneas contra ellos”, dijo a Mirror, y añadió que Japón era “muy compacto” por dentro y que los Países Bajos “mantuvieron bien la tensión” antes de encajar a balón parado. Koeman siguió la misma línea. “Puedo vivir con eso”, dijo sobre el 2-2 final, al tiempo que subrayó que había “muchas cosas de las que aprender”.
Los números respaldan más la versión de Van Dijk de lo que les gustaría a los críticos. Fue el titular neerlandés mejor valorado, con un 7,9, disputó los 94 minutos y marcó 1 gol en el empate. Koeman también apostó de salida por un 4-3-3, así que no se trató de un conjunto diseñado desde el primer pitido para renunciar al ataque.
Por qué los analistas todavía tenían parte de razón
Rafael van der Vaart fue directo sobre lo que vio. “Os lo habéis buscado un poco”, dijo, al sostener que el partido “se volvió muy defensivo” después de arrancar con buenas sensaciones. Pierre van Hooijdonk hizo una lectura similar, al afirmar que cuando los Países Bajos reculó con Crysencio Summerville y Donyell Malen, le quitó “toda la velocidad” a su juego y se quedó con “absolutamente ninguna arma” en ataque.
Esa crítica no va desencaminada. El empate llegó a la salida de un córner, y Japón ya había demostrado que era capaz de mantenerse lo bastante compacto como para obligar a los Países Bajos a sudar cada resquicio. La propia explicación de Van Dijk apunta a ese mismo problema, porque si el balón no circula con rapidez suficiente, la estructura japonesa se vuelve mucho más difícil de desmontar y la presión sigue llegando.
La lectura más limpia es que ambos bandos tienen algo de razón. Van Dijk y Koeman tienen una defensa bastante sólida, porque los Países Bajos iban por delante, dominaron por momentos y aun así ofrecieron una propuesta construida sobre un 4-3-3. Los analistas también tienen una queja razonable, porque una vez llegó la ventaja, el conjunto no mantuvo el colmillo suficiente como para impedir que Japón siguiera con vida hasta el gol postrero de Kamada.
El empate deja el debate abierto, pero el propio partido ofrece munición a ambos lados. Los Países Bajos hicieron lo bastante para ponerse 2 veces por delante y después dejaron que Japón les rescatara un punto a balón parado con el choque prácticamente muerto.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →