Thierry Henry se marchó del 3-1 de Francia sobre Senegal con una lectura clarísima de la jerarquía. Kylian Mbappé sigue siendo el MVP de Francia, dijo, pero Michael Olise se ha convertido en el futbolista más importante del conjunto. La reflexión de Henry no iba de brillo individual. Iba de control, y de lo que cambió en cuanto Olise pasó a la posición de 4-2-3-1 en la segunda parte de Francia vs Senegal.
El caso de Henry por Olise
Henry explicó que el partido dio un vuelco cuando Olise se metió por dentro. Francia solo firmó 1 disparo en la primera parte ante Senegal, su registro más bajo en una fase de grupos desde que Opta empezó a seguir el Mundial en 1966, y el francés sostuvo que ese cambio al carril central ayudó a desbloquear al equipo. "Me gusta cómo juega y creo que el partido cambió en la segunda parte cuando se colocó en la posición de 10", afirmó.
La actuación confirmó ese diagnóstico. Olise acabó con 76 toques y 4 ocasiones creadas, y además aportó 1 asistencia en el 3-1. La tesis más ambiciosa de Henry fue todavía más contundente: cuando Olise actuó por el centro, frenó a Senegal y evitó que su centrocampista recibiera el balón. No hay vuelta de hoja: los mejores creadores no solo ponen el último pase, también dictan dónde se juega el partido.
El papel del número 10
La frase de Henry sobre la ausencia de este perfil en Francia durante tanto tiempo dice mucho de cómo entiende la posición. Llamó a Olise "ese pequeño número 10" y añadió: "es el jugador que hemos echado de menos durante mucho tiempo en Francia". La versión de Olise que le entusiasma no es la de un extremo flotando dentro y fuera del encuentro. Es la del conector central, el futbolista que enlaza el centro del campo con el ataque y, al mismo tiempo, altera la salida del rival.
Patrick Vieira fue un paso más allá en los elogios. Dijo: "Tuvimos a Michel Platini, tuvimos a Zinedine Zidane, y ahora tenemos a Michael Olise". Vieira también lo describió como "un futuro ganador del Balón de Oro" y subrayó cómo su visión y su pase colocan a los delanteros en las mejores condiciones posibles para marcar. Es un elogio de primer nivel, pero encaja con el papel que Olise acaba de desempeñar ante Senegal y con el nivel que ya ha mostrado en Bayern München y Francia.
Sus números con Francia ya apuntan en esa dirección. Olise suma 7 goles y 5 asistencias en 18 internacionalidades, mientras que su temporada 2025-26 con el Bayern dejó 22 goles y 31 asistencias en 52 partidos. La forma no es el problema. La duda es si Francia seguirá utilizándolo allí donde más daño hizo el domingo.
Mbappé siguió llevando los titulares con 2 goles y alcanzó los 58 con Francia, motivo por el que Henry lo mantuvo como MVP. Pero lo que Francia recibió de Olise, sobre todo tras el ajuste del descanso, pareció más importante para el ritmo del equipo que el toque final. Con lo visto, el veredicto partido de Henry tiene todo el sentido: Mbappé sigue siendo la estrella, Olise está empezando a convertirse en el jugador por el que pasa todo.
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